miércoles, 22 de septiembre de 2010

Cogollos / AREC en el 2do Seminario Sobre Adicciones

La Asociación Rosarina de Estudios del Cannabis invita a participar del 2do Seminario de Formación sobre el Abordaje de las Adicciones, que se realizará los días 23 y 24 de septiembre (mañana y pasado) en el centro cultural La Toma de Tucumán 1349, a partir de las 17:00hs.

Hace pocos días se realizó en Brasil la 2da Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas, evento que fue co-organizado por Intercambios Asociación Civil. En dicha instancia, políticos y expertos de alto nivel se manifestaron en contra del paradigma actual de la guerra contra las drogas, en vista de sus nulos resultados y consecuencias nefastas.

El seminario a realizarse en La Toma contará con la presencia, entre otros, de la Lic. Graciela Touzé, presidenta de Intercambios Asoc. Civil, y Sebastián Basalo, director de la revista THC, quien estará compartiendo panel el viernes 24 con el delegado de la Asociación Rosarina de Estudios del Cannabis.


Adjuntamos la gacetilla oficial:

‎2º Seminario de Formación

Abordaje de las Adicciones

Pensamos este Seminario como un espacio de formación común y colectiva, como un intento de dar cuenta de la compleja situación que ha constituido el escenario de las sustancias psicoactivas en los territorios, interpelando los efectores públicos y privados, los y las trabajadoras del Estado y las organizaciones.

Abordaremos esta problemática desde una perspectiva histórica-social y cultural, con múltiples atravesamientos, intentando construir desde la interdisciplinariedad y la participación comunitaria, abordajes integrales e intersectoriales.

El Seminario se desarrollará en el Centro Cultural La Toma.

Tucumán 1349. Planta Alta. Rosario. Se entregan certificados.


Jueves 23 de septiembre.

Primer panel. 17:00 a 19:00 hs.
La dimensión socio política del consumo.

Lic. Graciela Touzé. Presidenta de Intercambios Asociación Civil. Docente UBA.

Lic. Lautaro D´Anna. Trabajador Social.

Segundo panel. 19:00 hs. A 21:00 hs.
Aspectos toxicológicos.

Dra. Martínez, Silvia. Médica Toxicóloga, Directora del Centro TAS. Rosario.


Viernes 24 de septiembre.

Tercer panel. 17:00 a 19:00 hs.

Debates jurídico- culturales.

Sebastián Basalo. Director de la revista THC. BsAs.

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Delegado de la Asociación Rosarina de Estudios del Cannabis

Dr. Mariano Bufarini. Docente de Grado y Posgrado en Derecho Penal. Faculta Derecho UNR.

Cuarto panel. 19:00 hs. A 21:00 hs.

El territorio, la subjetividad y el nosotros.

Débora Danielli. Directora de Salud Mental de la Secretaría de Salud Pública. Municipalidad de Rosario.

Ana Clara Camarotti. Socióloga. Instituto Gino Germani. Becaria de Doctorado de CONICET, Profesora de la Facultad de Ciencias Sociales. UBA.

Inscripciones al correo:

areasenmovimiento@gmail.com

0341 156549716

Avales recibidos hasta ahora:

- Colectivo de Mujeres “Las Juanas”

- Área de Metodología. Escuela de Fonoaudiología. Facultad de Ciencias Médicas. UNR.

- Cátedra de Psicología Educacional. Escuela de Fonoaudiología. Facultad de Ciencias Médicas. UNR.

- Cátedra de Estrategias para el Aprendizaje Social. Trabajo Social. UNR.

- - Introducción a la Práctica Profesional II. Trabajo Social. UNR.

- - Taller de aprendizaje integrado II. Trabajo Social. UNR.

- Núcleo Salud. Escuela de Trabajo Social. Facultad de Ciencias Políticas y RRII. UNR

- Escuela de Trabajo Social. Facultad de Ciencias Políticas y RRII. UNR.

- ISET N º 18 Rosario.

Invita y organiza:

Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) Rosario.

Movimiento Libres del Sur en Movimiento Proyecto Sur.

martes, 31 de agosto de 2010

Concluyó la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas

Concluyó la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas

En políticas de drogas América Latina va por delante de los Estados Unidos

Con un fuerte debate sobre cómo la ilegalidad del mercado de las drogas alimenta al negocio del narcotráfico, ya que la prohibición lleva a que el kilo de cocaína tenga un valor de U$S 1600 en Colombia y se venda a U$S 97 mil en el menudeo en Estados Unidos, concluyó hoy la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas en Río de Janeiro. Representantes de gobiernos y expertos de trece países de la región debatieron reformas legislativas para despenalizar al consumo, diferenciar al microtráfico del crimen organizado y avanzar en estrategias de reducción de daños.

(Río de Janeiro, 27 de Agosto de 2010; 18:30 Hs) “En la mayoría de los países de la región las leyes sobre drogas son regímenes especiales, lo que quiere decir que son de carácter excepcional y esto va en desmedro de las garantías fundamentales de los procesados, porque las penas son desproporcionada y las prisiones están llenas de mulas atrapadas en el sistema carcelario y no de grandes traficantes”, afirmó Freddy Pavón Rivera, viceministro de Justicia del Ecuador en el cierre de la II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasilera Sobre Políticas de Drogas, que organizada a nivel local por Psicotropicus de Brasil y a nivel regional por Intercambios de Argentina se realizó ayer y hoy en el Salón Noble de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Río de Janeiro.

“Es un desafío diseñar una política de drogas porque es un tema sensible, los estados no tienen libertad absoluta. Llama la atención que el mismo organismo que promueve los derechos humanos promueve la guerra contra las drogas”, señaló el vice ministro ecuatoriano en una crítica velada a algunas de las agencias de las Naciones Unidas. Fue durante el panel sobre “Reformas Legislativas en América Latina”, donde se coincidió en que “la legislación vigente ha creado nuevas delincuencias, ha hecho trizas el tejido social y ha destruido el medio ambiente”.

Para revertir esto, la fiscal argentina Mónica Cuñarro, secretaria ejecutiva de la Comisión Coordinadora de Políticas Públicas en Prevención y Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, la Delincuencia Organizada Transnacional y la Corrupción de la Jefatura de Gabinete de la Argentina propuso “aprovechar UNASUR como una ventana para encontrar consensos sobre cómo avanzar en políticas de drogas desde la defensa de los derechos humanos”. Por su parte, el mismo panel, el ministro de la Suprema Corte de Justicia del Uruguay, Jorge Ruibal Pino advirtió que “una buena legislación sobre drogas no es garantía de justicia ni respeto a los derechos humanos”.

U$S 320 mil millones al año

Según datos de las Naciones Unidas, el tráfico anual de drogas ilícitas mueve U$S 320 mil millones de dólares. “El problema de las drogas es económico y, aunque sus causas tienen diversas facetas, la solución al tema económico es lo que va a destrabar la discusión”, afirmó Juan Carlos Hidalgo, coordinador de Proyectos para América Latina del Centro para la Libertad y Prosperidad Global (Cato Institute) de Washington. Hidalgo hizo un recuento del fracaso de la guerra contra las drogas y citó como ejemplo el precio de la cocaína: “El kilo en Colombia vale U$S 1600, cuando llega a Panamá ya está en U$S 2500 en la frontera mexicana a U$S13 mil, en Estados Unidos U$S 20 mil y en el menudeo en Estados Unidos alcanza los U$S 97 mil”, señaló. El boliviano Reynaldo Molina Salvatierra, coordinador General del Programa de Apoyo al Control Social de la Producción de la Hoja de Coca coincidió: “Si no fuera un negocio productivo no habría alcanzado las dimensiones que tiene”, aseveró. Y señaló que Bolivia impulsa, como alternativa económica, “una política de incentivo a los usos lícitos de la coca, como alimentos y medicina, ya que el 18 por ciento de su composición son proteínas equiparables a las de la carne pero sin el colesterol y el ácido úrico”.

América Latina va por delante de Estados Unidos

“Las innovaciones en políticas de drogas vienen de Latinoamérica”, afirmó el experto estadounidense Ethan Nadelmann, doctor de la Universidad de Harvard y director ejecutivo de la Drug Policy Alliance (DPA) quien puso como ejemplo la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, porque “por primera vez ex presidentes se atreven a cuestionar la prohibición, proponen claramente de la descriminalización de la marihuana y promueven las medidas de reducción de daños”.

Nadelman resaltó los resultados de la iniciativa de las Unidades de Policía Pacificadoras en Río de Janeiro (programa para recuperar el control territorial en favelas dominadas por traficantes armados) y las medidas de inclusión social impulsadas en Medellín (Colombia), pero advirtió que “deben ser constantes y no pueden ignorar el tema de la ilegalidad de las drogas, porque mientras exista el mercado negro que financia al crimen organizado será difícil erradicar la violencia”.

Precisamente sobre las diferencias entre las políticas estadounidenses y las del resto de la región, durante la inauguración de la Conferencia en el día de ayer, el secretario nacional de justicia del Brasil, Pedro Abramovay, planteó la la relación entre narcotráfico y fronteras: “Brasil tiene una frontera seca de 15 mil kilómetros y es imposible pensar una política de drogas que ignore la relación con los vecinos. No haremos muros en nuestras fronteras porque sólo significarían asesinatos en masa”, afirmó.

También debaten jóvenes y usuarios de drogas

En la II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasilera sobre Políticas de Drogas participaron más de cuatrocientas personas, además de representantes de gobiernos y expertos de trece países de la región y funcionarios de las Naciones Unidas. Durante la jornada de hoy, en sesiones paralelas, se realizaron una reunión de Jóvenes y Políticas de Drogas y otra sobre Usuarios de Drogas. La conferencia contó con la adhesión de la OPS/OMS, ONUSIDA, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la Secretaria de Asistencia Social y Derechos Humanos de Brasil (SEASDH), el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC), el Transnational Institute (TNI), la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y la Drug Policy Alliance (DPA), entre otras instituciones. Además, es patrocinada por la Fundación Open Society Institute, el Programa Nacional de ITS, SIDA y Hepatitis Viral del Ministerio de Salud del Brasil y Viva Rio.

Contactos de Prensa / em Brasil:

Monica Cavalcanti: + 55 21 9627-8129 / Nextel 55 21 7856-1651 ID: 83*53456 prensabrasil@conferenciadrogas.com / monica@psicotropicus.org / www.psicotropicus.org /

Pablo Cymerman: 55 21 9892 2888

Graciela Touzé: 54 9 11 5013 5159

Eva Amorín: +54 9 11 4401 4630 / Horacio Torres: +54 9 11 6794 6315

prensa@conferenciadrogas.com / lista@intercambios.org.ar / www.intercambios.org

El protagonismo de los usuarios de drogas en las estrategias de atención

Prevención, tratamientos para el consumo problemático, reducción de daños e integración social se debatieron en el panel sobre “Atención integral a usuarios de drogas”. ¿Qué propuestas existen para mejorar el acceso y la calidad de los servicios? ¿Cuáles son los desafíos? Aquí, las experiencias de Chile, Colombia, Brasil y la voz de los mismos usuarios de drogas.

Puertas abiertas, cercanía y territorio. Estas tres palabras atravesaron todas las presentaciones del panel “Atención integral a usuarios de drogas” en la mañana del viernes 27, durante el debate protagonizado por Mauricio Zorondo, integrante de la Red Americana de Intervención en Situaciones de Sufrimiento Social (RAISSS) en representación de Chile; Inés Elvira Mejía Motta, coordinadora de la Unidad de Gestión de la Política Nacional para la Reducción del Consumo de Sustancias Psicoactivas de Colombia; Denise Serafim, representante del Departamento de ITS, Sida y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud de Brasil y Domiciano Siqueira, representante de la Asociación Brasileña de Reductoras y Reductores de Daños (ABORDA), con moderación de Jorge Hernández Tinajero, presidente del Colectivo por una Política Integral hacia las Drogas (CUPIHD).

Chile: disminuir la distancia social

En Chile, desde la Escuela Nacional de Estudios y Formación en Abordaje de Adicciones y Situaciones críticas asociadas (EFAD) se realizó un estudio sobre el acceso a servicios de salud de usuarios de drogas que reveló que el 80 % de usuarios que requerían atención no la estaban recibiendo. Maurizio Zorondo, secretario ejecutivo de la institución a cargo del estudio señaló que el problema central era que “el sistema es lejano a las personas, con muchos requisitos para acceder al servicio”.

Para revertir esta situación desarrollaron una estrategia con tres criterios: 1) disminuir la distancia social; 2) dejar de enfocarse en los problemas y evaluar qué recursos hay en la comunidad y 3) ubicarse en el lugar del otro, “y no intentar cambiarlo sino acompañarlo en la búsqueda de sus propias soluciones para disminuir su sufrimiento”, explicó. El trabajo del equipo, desde la perspectiva RAISSS, consiste en “abandonar la lógica de que la gente vendrá al centro, trabajar en la calle, sentarse en las esquinas a conversar con las personas y activar a toda la comunidad para establecer redes sociales que se apoyan unos a otros”.

Colombia: disminuir la demanda

El 79,2 por ciento del presupuesto para temas de drogas en Colombia se destina a reducir la oferta (la lucha contra el narcotráfico) y apenas el 2,8 por ciento a reducir la demanda (estrategias de atención). Así lo aseveró Inés Elvira Mejía Motta, quien además de coordinar la dependencia a cargo de la asistencia es asesora del Ministerio de Protección Social de ese país.

En 2006 se definió la atención a usuarios de drogas como un asunto de salud mental y prioridad de salud pública, “lo que trajo recursos económicos y sociales para ir a las comunidades y ofrecer un tratamiento”, explicó. El abordaje es similar al presentado por Chile: respetar la autonomía del usuario de drogas y fortalecer las redes sociales. Una particularidad del país es que, la tenencia para consumo personal, descriminalizada en 1994, volvió a penalizarse a partir del gobierno del ex presidente Álvaro Uribe, “lo que resulta un barrera de acceso a la atención”, concluyó.

Brasil: disminuir el estigma

¿Por qué falla la atención a usuarios de drogas? Con esa pregunta como eje, el Departamento de ITS, Sida y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud de Brasil hizo un diagnóstico que reveló, entre otras dificultades, el pudor de ambas partes, “entre profesional que no se atreve a preguntar y el usuario que no se atreve a decir que bebe alcohol u otras sustancias”, señaló Denise Serafim, representante del organismo.

A partir reconocer esta dificultad, comenzaron una estrategia que incluye: atención de usuarios de drogas en servicios básicos de salud las 24 horas y no de 8 a 17 como era antes, consultorios callejeros en los barrios y, al decir de la funcionaria “otras estrategias para acercar al profesional de salud a la escena real”.

Usuarios de drogas: tratamientos de puertas abiertas

“Hay distintos puntos de vista sobre el usuario de drogas: la salud ve el uso de drogas como una enfermedad, la justicia como un delito y la religión como un pecado. Mi propuesta es que la ciudadanía vea el uso de drogas como un derecho”, planteó Domiciano Siqueira, representante de la Asociación Brasileña de Reductoras y Reductores de Daños (ABORDA) al abrir su presentación. “El cuerpo es de cada uno de nosotros y todo lo que pasa de la piel hacia adentro es nuestro”, reclamó.

Sobre las exposiciones de sus colegas de mesas, señaló: “He escuchado muchas conferencias hablando de que el tratamiento tiene que ser digno, cercano, pero para mí el tratamiento tiene que tener, en resumen, las puertas abiertas: sin condiciones”.

Y, para cerrar, realizó una reflexión sobre la legalización de la tenencia para consumo personal desde un punto de vista poco frecuente: “Yo no estoy en contra, pero sí es importante pensar qué va a pasar cuando al legalizar las drogas todos los millones de personas que viven de vender al minoreo queden desempleadas”.

En el cierre de la mesa, su moderador Jorge Hernández Tinajero, del CUPIHD, propuso revisar el protagonismo que se da a las usuarias y usuarios de drogas en las estrategias de atención, como camino indispensable “para alcanzar una atención desde los derechos humanos y el respeto por las decisiones de cada persona”.
Fuente: www.conferenciadrogas.com

De la guerra contra las drogas a su impacto en los usuarios

2da Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas

La complejidad de las drogas no puede entenderse si no se abordan, a la vez, sus múltiples caras. Por un lado, producción y tráfico, fuerzas armadas y corrupción política. Por otro, pobreza y desigualdad social, condiciones estructurales de las sociedades latinoamericanas. Entre ambos, las políticas sociales y económicas de cada país de la región. La mesa “Determinantes estructurales de los problemas asociados a las drogas” buscó reunir todas estas caras en un mismo panel. Ethan Nadelmann, de Estados Unidos, Luis Astorga de México y los brasileros Tarcisio Matos de Andrade y Monica Malta aceptaron el desafío.

“El cambio vendrá de Latinoamérica”. Así comenzó su presentación Ethan Nadelmann, doctor por la Universidad de Harvard y fundador y director ejecutivo de la Drug Policy Alliance (DPA), durante la mesa “Determinantes estructurales de los problemas asociados a las drogas”. Nadelmann señaló que Estados Unidos “ha impuesto durante cien años su visión sobre las drogas, por eso existe la falsa creencia de que hay que cambiar las leyes en Estados Unidos primero, pero esto no es cierto”. Y puso como ejemplo la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, porque “por primera vez ex presidentes se atreven a cuestionar la prohibición, proponen claramente de la descriminalización de la marihuana y promueven las medidas de reducción de daños”.

Nadelman resaltó los resultados de la iniciativa de las Unidades de Policía Pacificadoras en Río de Janeiro (programa para recuperar el control territorial en favelas dominadas por traficantes armados) y las medidas de inclusión social impulsadas por el ex alcalde Sergio Fajard en Medellín (Colombia), pero advirtió que “deben ser constantes y no pueden ignorar el tema de la ilegalidad de las drogas, porque mientras exista el mercado negro que financia al crimen organizado será difícil erradicar la violencia”.

Además aclaró que los cambios en materia de drogas en su país se concentran en debates sobre los derechos de los usuarios y sobre cómo abordar la super población carcelaria, ya que dos millones y medio de personas en prisión por delitos de drogas.

Vínculo entre narcotráfico y partidos políticos

La situación en México a partir de la llamada lucha contra el narcotráfico, dramática e inédita en términos de muertes, fue analizada por Luis Astorga, investigador en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien presentó una línea histórica para demostrar “el vínculo que siempre ha tenido el narcotráfico con los distintos partidos políticos, y esta connivencia es lo que hace difícil cambiar algo”.

El experto, que es además coordinador de la Cátedra UNESCO “Transformaciones económicas y sociales relacionadas con el problema internacional de las drogas”, presentó los puntos geográficos donde se concentra más la violencia y afirmó que su país “tiene que hacer mucho trabajo interno para encontrar las soluciones pero gran parte debe ser resuelta de manera integrada a nivel regional como un profunda modificación de las políticas de drogas a nivel mundial”.

Estigma y discriminación de clase

A su turno, Tarcisio Matos de Andrade, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Federal de Bahía y coordinador del Servicio de Extensión “Alianza de Reducción de Daños Fátima Cavalcanti” se concentró en los condicionantes ligados a la estigmatización. Puso como ejemplo la campaña vigente en Salvador de Bahía que se llama “Crack: prisión o cajón”. “¿Qué nos dice este mensaje? Que la sociedad sólo tiene para ofrecer al usuario de drogas la muerte o la prisión”, señaló. Y advirtió que “si bien el consumo de drogas se distribuye en todas las clases sociales, los tratamientos son sólo para las clases acomodadas”.

Matos de Andrade señaló además que “en Brasil tenemos pensada la reducción de daños de manera paternalista. No es posible tener programas de reducción de daños sin convivir con los usuarios, sin conocer su realidad, y sin trabajar con ellos en la construcción de las políticas públicas de las cuales serán beneficiarios”

Más vulnerables entre las poblaciones vulnerables

Finalmente, Monica Malta, de la Fundación Instituto Osvaldo Cruz (Fiocruz), especializada en investigaciones científicas sobre salud señaló que es una dificultad conocer en profundidad la situación de la población usuaria de drogas porque debido a la estigmatización asociada al uso de drogas, “la mayoría no declara su comportamiento en una entrevista con un investigador, especialmente cuando se trata de usuarios de drogas, que se sienten cohibidos ante un entrevistador que es muy diferente a ellos”.

Por este motivo, desde Fiocruz aplican el método Respondent Driven Sampling (RDS), donde el investigador es de la comunidad y llama a otros amigos, que a su vez llaman a otros, con lo cual se hace un grupo más heterogéneo. Con esta metodología entrevistaron en diez municipios a 3.500 usuarios de drogas.

Así llegaron a la conclusión de que en Brasil los usuarios de drogas inyectables que viven con VIH son una población más vulnerable que otras personas que viven con el virus, porque acceden menos a los servicios de salud. Matos concluyó: “Brasil es conocido mundialmente por su respuesta al VIH/Sida, pero la población de usuarios de drogas no accede a estos beneficios”.

En el cierre, Vera Da Ros, moderadora de la mesa, señaló cómo puede trazarse una línea de continuidad entre las fuerzas estructurales de definición de políticas sobre tráfico de drogas y reconocer su impacto en la situación particular de los usuarios de drogas. La situación global y macroestructural se traduce en mayor vulnerabilidad.
www.conferenciadrogas.com

IDPC presentó buenas prácticas en reformas políticas

IDPC presentó buenas prácticas en reformas políticas

El Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC) presentó su flamante Guía sobre Incidencia Política, que recoge las experiencias de reformas a las políticas de drogas que comienzan a darse en todo el mundo. El libro busca servir de herramienta para replicar la experiencia y convencer a más gobiernos del mundo sobre la posibilidad de llevar adelante transformaciones que descriminalicen a los usuarios y avancen en la proporcionalidad de las penas en relación al tráfico.

(Río de Janeiro, 26/08/2010) “En un momento en que en el mundo se comienzan a ver las drogas como un tema de salud, y tenemos los primeros ejemplos de descriminalización de usuarios, con propuestas de alternativas al campo penal vimos la necesidad de difundir estas experiencias”, comenzó Ann Fordham, coordinadora del Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC) la presentación de la Guía sobre Incidencia Política elaborada por el Consorcio en el cierre de la tarde del jueves, durante el primer día de la II Conferencia Latinoamericana y I Brasilera sobre políticas de drogas.

La Guía fue comentada por el diputado de Río de Janeiro Carlos Mic, ex ministro de Medio Ambiente de Brasil, quien apoyó los principios sobre los cuales está estructurada la publicación y agregó que “la guerra a las drogas no sólo no cumple con el objetivo de eliminar la oferta de drogas sino que además tiene entre sus efectos colaterales propiciar el control territorial de áreas de la ciudad por parte de los narcotraficantes”.

Mic señaló que la Guía es una herramienta para apoyar alternativas a la guerra contra las drogas, que “crea más corrupción, es un desastre ecológico y mata mucho más que las drogas mismas”. Señaló además que “genera mecanismos de victimización de la sociedad, porque mueren muchas personas y los usuarios no reciben atención”.

La Guía de Incidencia Política de IDPC recoge buenas prácticas en reformas de políticas de drogas y busca “facilitar interacciones con los responsables de definir políticas de estado en todo el mundo”. Se reúnen casos concretos de cambios de políticas en justicia penal, programas sociales y tratamiento de usuarios, entre otros temas.

Al concluir la presentación, Mic se refirió a la legislación de drogas del Brasil: “La ley de 2006 es insuficiente; es usada como mecanismo de selección social: en los barrios de clase media no hay detenidos por uso de drogas y en los barrios pobres hay muchos”. Aclaró que esto se basa en el artículo de la ley que dice que “una persona que ofrece drogas a otras, así no pretenda lucrarse con eso, sí puede ser considerado narcotraficante”. Mic concluyó: “Esta es la excusa que muchas veces se utiliza para detener a los chicos pobres”.
Fuente: www.conferenciadrogas.com

Descriminalizar y brindar servicios de salud sin condiciones

Más de la 2da Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas

Evitar la persecución penal de los usuarios de drogas es el primer paso para lograr el protagonismo de las políticas sociales y de salud. En el Panel “Políticas socio-sanitarias” se presentaron las experiencias de Portugal y Brasil, con una revisión crítica de logros y desafíos.

¿Cómo se traducen los discursos innovadores y respetuosos de los derechos humanos en políticas sociales y de salud para los usuarios de drogas? A partir de esta pregunta, en la mesa sobre “Políticas socio-sanitarias” se presentaron la experiencia de descriminalización de todas las drogas ocurrida en Portugal en 2002, que estuvo a cargo de Manuel Cardoso, miembro del Consejo Directivo del Instituto de Droga y Toxicomanía de ese país; Luciana Boiteux, integrante del Consejo Consultivo de la Red Brasileña de Reducción de Daños y Derechos Humanos (REDUC) y Pedro Gabriel Godinho Delgado, coordinador de Salud Mental, Alcohol y otras Drogas del Ministerio de Salud de Brasil.

Cardoso, co-responsable del proceso de descriminalización en Portugal, explicó que en la década de 1980, cuando comenzaron a investigar los consumos de los usuarios de drogas, los estudios señalaban que el 89 por ciento consumía heroína, el 50 por ciento en forma inyectable. Después se produjo una incorporación de marihuana y las drogas se constituyó en un tema penal. En 1999 se construyó la primera estrategia integral, que continúa hasta la actualidad: en 2000 se aprobó la ley de descriminalización y en 2001 comenzó a funcionar un organismo específico.

“El primer gran marco de trabajo es tratamiento para todos, sea que vengan o los vayamos a buscar; el segundo es políticas innovadoras, como la reducción de daños”, explicó Cardoso, quien señaló además que los guían dos principios: humanismo y pragmatismo, no negar atención a nadie y usar los métodos científicamente probados.

Por su parte, Luciana Boiteux, quien además es coordinadora del grupo de investigaciones sobre Políticas de Drogas y Derechos Humanos de la Facultad Nacional de Derecho de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, señaló que el 70 por ciento de las personas detenidas por narcotráfico son varones pobres, detenidos solos en la vía pública, sin armas y con pequeñas cantidades de sustancias. A partir de estos datos, criticó las políticas represivas porque “son inefectivas en la reducción de los problemas asociados a las drogas; la represión a los traficantes sirve como pretexto para mayor intervención policial”.

Boiteux señaló que las operaciones en Río de Janeiro “son contraproducentes, pues no inhiben el mercado ilícito pero sí traen mucha muerte”. Y concluyó: “Las actuales políticas son inefectivas, pero hay una parte de la burocracia internacional que está acomodada con la situación actual, por eso no cambia”.

El coordinador del Programa de Salud Mental del Ministerio de Salud del Brasil, Pedro Gabriel Godinho Delgado, reconoció que, a pesar de que el sistema de salud de Brasil tiene como principio básico la universalidad, inclusive para los toxicodependientes,”lo cierto es que el mismo sector salud se rehúsa a prestar servicio cuando los usuarios no se comprometen con la interrupción del uso de drogas, la consecuencia de esto es que los usuarios no se acercan al sistema”.

Por eso, Godinho Delgado considera que existen dos grandes líneas de trabajo: 1) convencer al sector salud y a la sociedad entera de que debe atraerse al usuario al sistema de salud y para esto las terapias no pueden basarse en condiciones de abandono total, porque esto se convierte en un “chantaje”; 2) brindar tratamientos no obligatorios e integrales, no sólo de salud sino de todas las áreas necesarias para disminuir la vulnerabilidad social que empuja a mucha gente a usar ciertas drogas.

El moderador de la mesa, el secretario general de la Junta Nacional de Drogas del Uruguay, Milton Romani, señaló que las estrategias socio-sanitarias presentadas en la mesa para la atención de usuarios de drogas coincidieron en señalar la necesidad de llevar el tema de las drogas al campo de la salud, descriminalización de los usuarios y atención universal sin estigma ni discriminación como requisitos para lograr respuestas efectivas.

¿Cómo ven los organismos internacionales a los usuarios de drogas?

De la 2da Conferencia Latinoamericana sobre políticas de drogas:

¿Qué grado de prioridad tienen los usuarios de drogas en la agenda de los organismos multilaterales en la región? ¿Cómo podría incrementarse la atención sobre estas poblaciones? Con estas preguntas se abrió la mesa “Los usuarios de drogas en la agenda de los organismos multilaterales“, que el jueves 26 por la tarde convocó a representantes de cuatro agencias de Naciones Unidas y a la agencia de cooperación internacional Alianza Internacional. El encuentro puso de manifiesto las diferentes miradas que existen en las agencias sobre los problemas asociados a las drogas.

En una misma mesa, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), el Programa Conjunto sobre VIH/SIDA (ONUSIDA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de la agencia de cooperación Alianza Internacional contra el VIH/Sida plantearon cuál es la mirada y experiencia de los organismos multilaterales en la construcción de la agenda pública.

“Las políticas de drogas tienen que ver con pensar en la prevención, la promoción de la salud y el respeto de los derechos humanos, buscando también la seguridad pública a través del combate al crimen organizado”, señaló Bo Mathiesen, representante regional de la ONUDD para Brasil y el Cono Sur.

Por su parte, Pedro Chequer, coordinador de ONUSIDA en Brasil, destacó el rol del movimiento social del VIH y drogas y afirmó que “es necesario expandir la oferta de servicios para usuarios de drogas seropositivos”.

Desde la OPS/OMS, Marcelo Vila, coordinador subregional en VIH/ITS señaló que “los prejuicios y estigma a los usuarios de drogas también existen en la salud pública”. Vila afirmó que “si no hay servicios de salud para usuarios de drogas, y si las y los usuarios de drogas ven que pueden ser prejuzgados simplemente por usar drogas, no buscarán los servicios de salud.” En ese mismo sentido, David Rui Villa-Franca, representante del PNUD señaló que desde esta agencia “se prioriza el desarrollo humano en general y no se restringe a un abordaje de salud exclusivamente”.

Finalmente, Javier Hourcade Bellocq, representante regional para América Latina y el Caribe de la Alianza Internacional contra el VIH/sida, director ejecutivo de Amigos del Fondo Mundial - Latinoamérica y Caribe, afirmó que “en los países donde se encarcela al usuario de drogas, hay mayor prevalencia del VIH entre usuarios de drogas inyectables”

Para concluir la mesa, su moderador Pablo Cymerman, responsable del área de Relaciones Institucionales de Intercambios e investigador de la Universidad de Buenos Aires destacó que tanto la Asamblea General de las Naciones Unidas como varias de las agencias elaboraron en estos años resoluciones, declaraciones y documentos orientadores, y se hace necesario abrir canales para evaluar cómo incrementar la atención a las usuarias y usuarios de drogas.

Para una política de drogas adecuada, hace falta un enfoque que respete los derechos humanos

Para una política de drogas adecuada, hace falta un enfoque que respete los derechos humanos

En el marco de la II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasileña sobre Políticas de Drogas que se está llevando a cabo en Río de Janeiro, se realizó el panel denominado Derechos humanos y políticas de drogas, que tuvo como disertantes a destacados especialistas y funcionarios de diversos países.

(Río de Janeiro, 26 de agosto de 2010) La II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas se puso en marcha. Luego de la apertura del encuentro, tuvo lugar el panel acerca de Derechos humanos y políticas de drogas, donde participaron Pedro Vieira Abramovay, Secretario Nacional de Justicia del Ministerio de Justicia de Brasil, Jorge da Silva, miembro de la Comisión Brasileña sobre Drogas y Democracia y ex Secretario de Estado de Derechos Humanos de Rio de Janeiro (2003-2006), Claudio Morgado, Presidente del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la República Argentina, y Kasia Malinowska-Sempruch (Polonia), Directora del Programa Global sobre Políticas de Drogas del Open Society Institute (OSI). El moderador fue Rubem César Fernandes, Director ejecutivo de Viva Rio y Secretario Ejecutivo de la Comisión Brasileña sobre Drogas y Democracia.

La legislación brasileña todavía tiene deficiencias evidentes

Según afirmó Pedro Vieira Abramovay, “la legislación brasilera atravesó el prejuicio pero tiene deficiencias evidentes todavía. Las personas que van presas en el 70 por ciento de los casos están desarmadas, no tienen ningún vínculo con el crimen organizado y estaban solas. Entonces, a pesar de la nueva ley, se termina penalizando de manera severa a las personas que no son traficantes”.

“Hay un límite entre el tráfico y el consumo. Sin embargo, una persona que va a ser considerada finalmente como consumidora, si la policía dice al comienzo del proceso que era narcotraficante, tendrá que estar todo el proceso encarcelada. Y así, una persona que no tenía vínculo antes con el crimen organizado, lo hará en la cárcel a partir por una violación de los derechos humanos. Este es un debate prohibido dentro del debate. Por eso es importante esta Conferencia, porque pone el dedo en la llaga y enfrenta el problema de frente.”

Contra las políticas represivas

A su turno, Jorge da Silva relató su experiencia en la policía militar, y cómo fue descubriendo las políticas represivas no constituyen la manera adecuada de abordar el tema drogas. “En mis tiempos de policía militar, yo creía que los usuarios de drogas debían ser reprimidos igual que los traficantes. Ahora he cambiado de opinión”, expresó.

Luego se refirió a la experiencia de Portugal, que implementó algunas medidas despenalizadoras en 2001. “Todos pensaba que habría un aumento total del consumo -señaló Da Silva-. Y eso no ocurrió. Teniendo en cuenta que el objetivo de las políticas globales de la guerra contra las drogas era acabar con las drogas, tendría que pensar que realmente no es gente ingenua.”

Finalemente, manifestó su “apoyo de forma radical” a las campañas de descriminalización de la marihuana porque “por algún lado tenemos que empezar”.

El estigma del “adicto”

Claudio Morgado se manifestó contra el enfoque que toma los aspectos sociales como factores de riesgo y no como parte constitutiva del problema. Explicó, además, que “el estigma del ‘adicto’ desaloja de la persona su identidad: hombre, mujer, amigo, amante. La consecuencia de esto es un abordaje que favorece el rechazo social”.

El funcionario argentino abogó por “el reconocimiento de las personas usuarias con uso problemático de drogas legales e ilegales como sujetos de derechos. Las políticas públicas, estrategias y acciones deben favorecer su autonomía y respeto de derechos humanos.”

Por último, dijo que el organismo que encabeza, el INADI, “apoya el proyecto de ley de salud mental que tiene media sanción, que en su artículo 4 dice que las personas usuarias de drogas tienen todos los mismos derechos que todas las demás contempladas en la ley. Es una legislación no discriminatoria que esperamos avance.”

Salud pública y reducción de daños

Kasia Malinowska-Sempruch puntualizó que “cuando pensamos en políticas sobre drogas no pensamos apenas en políticas de justicia criminal. Es importante darnos cuenta que la cuestion abarca también la salud pública y la reducción de daños. Cuando hay políticas de otras áreas, ellas se relacionan con las drogas. Cuando hablamos de políticas de drogas, también hablamos de otras cuestiones relacionadas.”

“No podemos enfocarnos en políticas basadas en la abstinencia. Si la abstinencia es el único resultado deseado, no tendremos acceso a la metadona, por ejemplo. No importa que el tratamiento con metadona permita que los usuarios de opioides vuelvan a trabajar, no importa que se reduzca el sufrimiento de los familiares, no importa que abra las puertas para el usuario: como la metadona no lleva a la abstinencia, no será ofrecida en tratamientos”, planteó.
Fuente: www.conferenciadrogas.com

Discurso de Apertura de la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas

“Hay un nuevo discurso sobre drogas en la región, el desafío es que se convierta en políticas que lleguen a la gente”

Las palabras de Graciela Touzé, Presidente de Intercambios Asociación Civil, dieron comienzo a la II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasileña sobre Políticas de Drogas que se lleva a cabo en el Noble Salón de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Río de Janeiro. A continuación se reproduce su discurso.

Permítanme transmitirles mi enorme alegría por estar hoy inaugurando esta II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasileña sobre Políticas de Drogas, aquí, en esta ciudad maravillosa que es Rio de Janeiro.

Nos acompañan muchos viejos amigos, funcionarios de gobierno, de agencias multilaterales, expertos, activistas, que han participado en años anteriores de las Conferencias que organizamos en Buenos Aires. Para quienes por primera vez se acercan a este espacio, permítanme contarles algo de la historia de la Conferencia, y de cómo llegamos hasta aquí.

En el año 2003, desde la Asociación Intercambios, decidimos que en nuestro país, Argentina, era necesario inaugurar un foro para discutir acerca de las políticas en materia de drogas, teniendo en cuenta las transformaciones en el contexto, el efecto de las políticas implementadas y la crisis de algunos paradigmas de intervención en el tema.

Convocamos entonces a decisores políticos, a académicos, a la sociedad civil, a un debate que rápidamente comenzó a mostrar la necesidad de encontrar nuevas formas de regulación al problema de las drogas y de incorporar la perspectiva de los derechos humanos.

En los años subsiguientes se sucedieron seis Conferencias Nacionales, y en cada una de ellas, la presencia de participantes de países hermanos de Latinoamérica y de otras regiones, nos fue mostrando el interés y la necesidad de establecer un mecanismo de encuentro y diálogo que permitiera poner en escena las diversas realidades y experiencias de nuestra América Latina.

Fue así que el año pasado, vimos oportuno organizar la I Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas, con la intención de promover una acción planificada y coordinada en la región, que represente una posición más adecuada a las necesidades y prácticas culturales de nuestras poblaciones.

Y ahí echó a andar la idea: tener un espacio anual de reunión para profundizar estos debates y para establecer alianzas estratégicas de trabajo y cooperación. Y al mismo tiempo, ir replicando estos foros en los distintos países de la región.

El sueño de una iniciativa regional comenzó a concretarse cuando los amigos de Psicotropicus aceptaron el desafío de co-organizar la II Conferencia Latinoamericana en Rio de Janeiro, la que esperamos, sea un hito en un largo camino por recorrer.

2009 en Buenos Aires, 2010 en Rio de Janeiro, los mismos objetivos:

- Propiciar un debate social informado con miras a impulsar políticas no punitivas, fundadas en evidencia científica, que respondan y atiendan los diversos problemas asociados con las drogas, y

- Generar un intercambio a nivel regional entre académicos, decisores políticos y sociedad civil, a fin de mantener actualizado el mapa sobre el consumo de drogas, problemas asociados, políticas e intervenciones en la región.

Estos propósitos han orientado el programa de la Conferencia, estructurado en torno a 7 ejes.

El primero, los derechos humanos, porque queremos hacer hincapié en el hecho de que las personas que usan drogas ilícitas enfrentan situaciones de discriminación, rechazo y violencia que conducen a violaciones de sus derechos. Muchos de estos incidentes se ocultan o se justifican, bajo el argumento de la “peligrosidad” o la “incapacidad” de los usuarios de drogas, culpándolos así de los abusos a los que son sometidos. No es posible seguir tolerando estas situaciones.

El segundo es la agenda de los organismos multilaterales, y qué lugar ocupan en ella los usuarios de drogas. Los organismos multilaterales constituyen un actor clave en el desarrollo de las políticas en la región, aportando a la construcción de la agenda pública mediante sus programas de asistencia técnica y financiera. Tanto la Asamblea General de las Naciones Unidas como varias de las agencias de su sistema han elaborado una serie de resoluciones, declaraciones y documentos orientadores de la atención a los usuarios de drogas en el marco de la salud pública y el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, vemos con preocupación que sus acciones no son suficientes ni sistemáticas en América Latina, y reclamamos mayor atención y prioridad para estas poblaciones.

El tercer eje son las políticas socio-sanitarias. Un aspecto importante del debate actual sobre la reforma de las políticas de drogas se articula en torno al derecho a la salud como cuestión indisociable del respeto de los derechos humanos fundamentales. Los avances observados en la región tendientes a evitar la persecución penal de los usuarios de drogas exigen un claro protagonismo de las políticas sociales y sanitarias, y nos preguntamos cómo reducir la brecha existente entre los discursos innovadores y respetuosos de los derechos humanos y la efectiva implementación de políticas en materia de drogas.

El cuarto eje examina las fuerzas estructurales y los contextos socioculturales para comprender la particular situación de vulnerabilidad de los usuarios de drogas. La complejidad del fenómeno de las drogas y sus múltiples facetas incluyen aspectos como la producción y el tráfico de drogas, el papel de las fuerzas armadas, la corrupción política, entre otros. Asimismo, es menester encuadrarlo en un escenario más amplio que tome en consideración aspectos estructurales de las sociedades latinoamericanas, caracterizadas por condiciones de pobreza e inequidad, y que contemple la interacción con las políticas sociales y económicas llevadas adelante en la región.

El quinto eje se orienta hacia la atención integral a los usuarios de drogas, la que entendemos como el desarrollo de estrategias comprehensivas, complementarias y multisectoriales que se ocupen de la prevención, la asistencia por el consumo problemático, la reducción de los daños y la integración social. Sabemos de las dificultades que las poblaciones más afectadas continúan sufriendo en nuestra región para acceder a servicios de calidad.

El sexto eje se centra en las consecuencias que ha traído aparejado el paradigma de la guerra contra las drogas, consecuencias que agravaron los problemas en la región: cárceles atestadas, lavado de dinero, aumento de la pobreza e inseguridad de poblaciones campesinas por la erradicación forzada de cultivos, problemas ambientales y de salud debidos a fumigaciones aéreas, entre otros.

Y por último, la esperanza que encarnan las reformas legislativas que se están discutiendo en varios países de la región, y que incluyen entre otros, aspectos tales como la proporcionalidad en las sentencias y la aplicación de estándares de derechos humanos en la legislación y en la práctica judicial.

Estamos seguros que el nutrido grupo de panelistas que nos acompañarán estos dos días - a quienes agradezco infinitamente su disposición - no sólo enriquecerán este debate sino que nos brindarán además orientaciones concretas para la acción.

Porque esta Conferencia constituye un polo de discusión progresista que apunta a fortalecer los procesos de reforma de las políticas de drogas.

Es cierto que son muchos los signos alentadores en la región pero también es cierto que son muchos los desafíos que aún debemos enfrentar. Debemos reconocer que el cambio discursivo que implica reconocer el fracaso de la guerra contra las drogas aún no se ha traducido en políticas concretas que lleguen a la gente. Debemos insistir en la necesidad de instalar políticas de seguridad no represivas; nuestros países conocen demasiado bien las consecuencias funestas de la militarización de los conflictos, como las que hoy está viviendo México. Y debemos, de una vez y para siempre, instalar políticas de Estado a largo plazo que no estén sujetas a vaivenes electoralistas.

Creemos que esta Conferencia ocupa un espacio inédito en América Latina: expandir una masa crítica que alce una voz alternativa a la que por tanto tiempo se erigió como hegemónica.
Fuente: www.conferenciadrogas.com

Se realiza en Río de Janeiro el encuentro sobre políticas de drogas más importante de la región

Tres ministros brasileños y las principales autoridades en políticas de drogas de Argentina, Ecuador y Uruguay debatirán alternativas a la criminalización y persecución que lleva a la cárcel sólo al microtráfico sin desarmar el crimen organizado. Será durante la II Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas, que reúne a expertos de trece países y cuenta con el auspicio de la Organización Panamericana e la Salud (OPS/OMS) , la Oficina de Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONUDD) y de ONUSIDA.

(Río de Janeiro, 17 de Agosto de 2010) Con la participación del ministro de Justicia del Brasil Luiz Paulo Teles Barreto, del ministro de Salud José Gomes Temporão, el secretario nacional de Políticas sobre Drogas (SENAD) Paulo Roberto Yog de Miranda Uchoa y Paulo Vannuchi, ministro de la Secretaría Especial sobre Derechos Humanos, el próximo 26 de agosto se inaugura la II Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas en Río de Janeiro, en el Noble Salón de la Facultad Nacional de Derecho de la Universidad Federal.

Durante el 26 y 27 de agosto disertarán miembros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), la Oficina de Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONUDD) y otros organismos de Naciones Unidas, funcionarios públicos y expertos de Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Chile y Perú. La meta: abrir el debate sobre las alternativas políticas ante el fracaso de la guerra contra las drogas impulsada en los últimos veinte años.

“Una investigación del Ministerio de Justicia de Brasil revela que la mayor parte de las condenas por delitos de tráfico de drogas no afectan a grupos criminales fuertemente armados sino a pequeños vendedores, solos y sin armas. Esto abre la pregunta de quién es el real destinatario de la política de represión a las drogas y sobre la ‘clientela’ del sistema penal”, advierte Luiz Paulo Guanabara, director de Psicotropicus, co-organizadora local de la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas y la I Conferencia Brasilera, en asociación con Intercambios Asociación Civil, responsable regional del evento.

La misma pregunta atraviesa los debates en toda la región. El Ministro de Justicia de Ecuador, José Serrano Salgado, entrevistado por la participación de su cartera en la Conferencia (ver http://conferenciadrogas.com/?page_id=4887&lang=es) explicó que en su país las reformas tienden “a perseguir al crimen organizado que opera detrás de los más débiles que caen en el sistema penal”. Y para esto propone establecer una tabla de dosis de tenencia para de uso personal. En la misma línea, el viceministro de Justicia del Brasil, Pedro Vieira Abramovay, quien disertará en el panel Derechos Humanos y Políticas de Drogas, anunció que su gobierno analiza despenalizar el consumo de marihuana.

El panel dedicado a Reformas Legislativas en América Latina contará además con la exposición de la fiscal argentina Mónica Cuñarro, secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional Coordinadora de Políticas Públicas en Materia de Prevención y Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, la Delincuencia Organizada Transnacional y la Corrupción, el Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la República Oriental del Uruguay, Jorge Ruibal Pino, el especialista boliviano en la problemática de la hoja de coca y narcotráfico Diego Giacoman Aramayo y el diputado Federal de San Pablo Paulo Teixeira.

Finalmente, Manuel Cardoso, miembro del Consejo Directivo del Instituto de Droga y Toxicomanía de Portugal presentará en el panel “Políticas socio-sanitarias” la experiencia de ese país en despenalización, citada como ejemplo en todo el mundo. Esta mesa, moderada por Milton Romani, secretario general de la Junta Nacional de Drogas del Uruguay, contará también con la exposición de Pedro Gabriel Godinho Delgado, coordinador Nacional de Salud Mental, Alcohol y otras Drogas del Ministerio de Salud de Brasil.

La conferencia cuenta con la adhesión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) ONUSIDA, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la Secretaria de Asistencia Social y Derechos Humanos de Brasil (SEASDH), el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC), el Transnational Institute (TNI), la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y la Drug Policy Alliance (DPA), entre otras instituciones. Además, es patrocinada por la Fundación Open Society Institute, el Programa Nacional de ITS, SIDA y Hepatitis Viral del Ministerio de Salud del Brasil y Viva Rio.

Intercambios Asociación Civil es una organización clave en América Latina en temas de reducción de daños y políticas de drogas. Desarrolla acciones de incidencia política, investigación, distribución de información y fortalecimiento de capacidades. Organiza la Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas, coordinó el proceso de discusión de la sociedad civil en la región sobre las metas fijadas por la Sesión Especial de la Asamblea de Naciones Unidas sobre Drogas (UNGASS) y lleva organizadas siete Conferencias Nacionales de Políticas de Drogas. Es organizadora de las I y II Conferencias Latinoamericanas.

Psicotropicus es una ONG fundada en 2003 que trabaja para cambiar la actual política de drogas. Es una asociación pionera en Brasil que ayudó a sacar el debate sobre drogas de la marginalidad en la que se encontraba y traerlo al centro de discusiones cotidianas. Tiene como objetivo reducir significativamente los daños causados por la política de drogas vigente, a través de la movilización, del diálogo, de la información confiable, apoyando investigaciones y generando conocimiento para que tengamos una sociedad donde el “problema mundial de las drogas” sea abordado desde otro enfoque. Es organizadora de las II Conferencia Latinoamericana y I Conferencia Brasilera en Políticas de Drogas.
Fuente:www.conferenciadrogas.com

lunes, 30 de agosto de 2010

Expertos en políticas de drogas de trece países se reúnen en Río de Janeiro

Será el 26 y 27 de agosto en el auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Río de Janeiro, en el marco de la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas y la I Conferencia Brasileña. Se concentrarán en geopolítica y tráfico, despenalización y tratamientos alternativos. La Conferencia es realizada por dos organizaciones de la sociedad civil: Intercambios, de Argentina, y Psicotrópicus, de Brasil.

(Río de Janeiro, 21 Julio de 2010) A un año de la I Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas, el debate sobre tráfico, consumo, despenalización y políticas gubernamentales se incrementó en toda la región. Con la presencia de expertos de trece países, académicos, funcionarios y activistas, el próximo 26 y 27 de agosto en el auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de Río de Janeiro, se realizará la II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas. Se trata del evento más importante de la región en políticas de drogas, que este año tiene sede en Brasil.

La Conferencia, realizada el año pasado en Buenos Aires, estuvo signada por la expectativa ante la inminencia del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Argentina que declararía inconstitucional la penalización de la tenencia para consumo personal. En ese marco, la participación de uno de los jueces del máximo tribunal como panelista, Eugenio Zaffaroni, el encuentro sirvió para que el tema se instalara en la agenda de los medios nacionales y de toda la región.

Algo similar ocurre este año en Brasil, ya que hace pocos días viceministro de Justicia Pedro Vieira Abramovay anunció que su gobierno analiza despenalizar el consumo de marihuana. A su vez, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso señaló que la actual legislación merece ser revisada y criticó las políticas centradas en la represión al consumidor. La II Conferencia Latinoamericana tiene así la posibilidad de volver a convertirse en caja de resonancia e impulso para el avance de las políticas sobre drogas.

Derechos Humanos y Políticas de Drogas

En el contexto de un marcado rechazo a la denominada “guerra contra las drogas”, uno de los puntos más destacados del temario se refiere a Derechos Humanos y Políticas de Drogas: políticas preventivas, asistenciales, y el lugar de los usuarios de drogas en la agenda de los organismos de Naciones Unidas. Los especialistas expondrán también sobre atención integral, contexto sociocultural y reformas legislativas, entre otros temas.

La II Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas reunirá a más de treinta panelistas de trece países, todos expertos. Entre ellos se encuentran: Ethan Nadelman (DPA), Manuel Cardoso (Instituto de las Drogas y las Adicciones de Portugal), José Serrano Salgado (ministro de Justicia y Derechos Humanos de Ecuador), Mónica Cuñarro (titular de la secretaría que coordina las políticas de drogas en Argentina), Reynaldo Molina Salvatierra (Programa de Apoyo al Control Social de la Producción de la Hoja de Coca, de Bolivia), Pedro Gabriel Godinho Delgado y Mariangela Simao (ambos del ministerio de Salud de Brasil), Luis Astorga (investigador de la UNAM, México), Francisco Thoumì (experto colombiano) y Paulo Teixeira (Diputado Federal por el Partido de los Trabajadores de Brasil).

Inscripción

Toda la información sobre la Conferencia, el temario y los horarios, además de datos útiles sobre dónde hospedarse en Río de Janeiro y los formularios de inscripción pueden consultarse vía Internet en www.conferenciadrogas.com. La inscripción es sin cargo, pero los cupos son limitados por la capacidad del auditorio.

Sobre los organizadores

Intercambios Asociación Civil es una organización clave en América Latina en temas de reducción de daños y políticas de drogas. Desarrolla acciones de incidencia política, investigación, distribución de información y fortalecimiento de capacidades. Organiza la Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas, coordinó el proceso de discusión de la sociedad civil en la región sobre las metas fijadas por la Sesión Especial de la Asamblea de Naciones Unidas sobre Drogas (UNGASS) y lleva organizadas siete Conferencias Nacionales de Políticas de Drogas.

Psicotropicus es una ONG fundada em 2003 que trabaja para cambiar la actual política de drogas. Es una asociación pionera en Brasil que ayudó a sacar el debate sobre drogas de la marginalidad en la que se encontraba y traerlo al centro de discusiones cotidianas. Tiene como objetivo reducir significativamente los daños causados por la política de drogas vigente, a través de la movilización, del diálogo, de la información confiable, apoyando investigaciones y generando conocimiento para que tengamos una sociedad donde el “problema mundial de las drogas” sea abordado desde otro enfoque.

martes, 23 de marzo de 2010

Charla Magistral sobre Cannabis a cargo de Mike Bifari - 05 de marzo de 2010



Mike Bifari es un reconocido experto en cannabis medicinal, que nos acerca un repaso sobre la historia del Cannabis, desde sus comienzos hasta la actualidad, en una charla singular, que hechará luz y nuevos aires sobre la cuestión del Cañamo, en aspectos médicos, industrial, político y ecológico.
Mike Bifari es una de las figuras más calificadas sobre el tema Cannabis en el país. Ha participado en numerosos foros alrededor del mundo, como los de NORML y la Drug Policy Alliance, está en contacto con las personalidades mas famosas del ambiente como Ed Rosenthal, Jack Herer, Chris Conrad, Mikki Norris o Dana Beal. También ha escrito para diversos medios de la prensa verde, desde la revista THC o la Cáñamo hasta la Cannabis Culture de Mark Emery.
Tenemos ahora la chance de presenciar una charla con todo el color del activismo internacional cannabico, con el espíritu de los escritos de Herer y la técnica de la Universidad Cannábica de Oaksterdam. Un evento imprescindible para curiosos, aficionados, investigadores y activistas del Cannabis.

Reviví la charla de Mike aquí:

Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=GjrzW_8MRT4
Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=oBwZdjXx60A
Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=5resIqvF74Y
Parte 4: http://www.youtube.com/watch?v=c96Ht5e-Rkk
Parte 5: http://www.youtube.com/watch?v=p1xtDWPe_6A
Parte 6: http://www.youtube.com/watch?v=me-iuyRZE4E
Parte 7: http://www.youtube.com/watch?v=7j6c78B_43s

martes, 25 de agosto de 2009

La Corte Declara Inconstitucional la Penalización de la Tenencia Para Consumo Personal

A propósito del fallo expedido por la Corte Suprema que despenaliza la tenencia de drogas para consumo personal, desde Cogollos Rosario compartimos dicha desición judicial, y consideramos interesante que los usuarios tengan presente los extremos legales que configura esta sentencia.
A tal efecto citamos el siguiente artículo que explicita de manera clara el nuevo cuadro de situación:


1.¿La Corte Suprema despenalizó el consumo de drogas?
Ningún fallo judicial puede derogar una ley. Los jueces declararon inconstitucional el segundo párrafo del artículo 14 de la ley 23.737, de estupefacientes –que castiga con un mes a dos años de prisión la tenencia para consumo personal–, y consideraron que la tenencia de escasas cantidades de marihuana en el ámbito privado no debe ser castigada si es para consumo personal y no hay peligro o daños para terceros.


2.¿El fallo sólo hace referencia a la marihuana?
Más allá de que el pronunciamiento de los jueces se refiere a un caso en particular por tenencia de marihuana, el fallo puede ser interpretado como inclusivo para otras sustancias. Lo que se cuestiona es el castigo para la tenencia de escasas cantidades en la esfera privada, no el tipo de droga. En ese caso, no hay diferencia entre un cigarrillo de marihuana y una pequeña dosis de cocaína o una pastilla de éxtasis. Lo importante es que el daño a terceros sea nulo.


3.¿Hasta cuántos gramos es consumo personal?
El fallo no establece límites ni cantidades, pero en el caso analizado por los jueces –ocurrido en Rosario– se hace referencia a la cantidad incautada por la Policía: tres cigarrillos de marihuana de armado manual, con un peso de 0,283 gramos, 0,245 gramos y 0,161 gramos, cada uno, y dosis umbrales: 0,8; 1,1 y 0,5, respectivamente.


4.¿Qué ocurrirá con los procesados por tenencia de marihuana que aún siguen detenidos? Podrán recurrir como última instancia ante la Corte para ser absueltos. Según los jueces, un informe del comité científico que asesora al Gobierno reveló que “el 87% de los expedientes se inició por tenencia de hasta cinco gramos de marihuana o cocaína incautada a varones jóvenes en la vía pública, que no portaban armas ni estaban cometiendo otro delito”.


5.¿Nunca será delito consumir drogas en el ámbito privado?
Si la persona consumiera estupefacientes delante de un menor, incurriría en una conducta delictual porque la ley castiga el peligro de la difusión del vicio.


6.¿Es tará permitido fumar marihuana en la calle?
De ninguna manera. La Corte considera que el consumo y la tenencia en ámbitos privados de pequeñas cantidades de droga no son delitos. Pero eso no implica que está permitido fumar un porro en la calle, en un bar o en un espectáculo público. En cambio, si la pequeña cantidad de droga está oculta en un bolsillo o en un bolso, no es delito, porque se mantiene el ámbito privado y no hay daño para terceros.


7.¿Se puede caminar con droga en el bolsillo sin ser detenido?
Si una persona va a la cancha o a un recital con droga oculta en el bolsillo, corre el riesgo de ser requisada por un policía. El fallo de la Corte no prohíbe esa inspección. “Sea en un allanamiento o en una requisa callejera, la droga hallada debe ser secuestrada porque es una sustancia prohibida”, explicó un jurista.


8.¿En qué casos se afecta a terceros?
Cuando esas acciones son en un ámbito público con trascendencia a terceras personas (en un bar o en un espacio público), el Estado puede intervenir con el derecho penal porque se está ante un delito que trasciende la acción privada.


9.¿Los jueces de primera instancia pueden iniciar causas por consumo o deben acatar el fallo de la Corte?
La Corte resolvió sobre un caso en particular y opinó que este tipo de causas son inconstitucionales, pero no puede derogar la ley de drogas, que sigue vigente. Si bien los fallos de la Corte tienen lo que los juristas llaman “autoridad moral” y sientan jurisprudencia, no son obligatorios. Mientras siga vigente el segundo párrafo del artículo 14 de la ley de drogas, cualquier juez puede castigar la tenencia de droga para consumo personal.


10.¿El fallo abrió el camino hacia la despenalización?
Lo de la Corte fue un pronunciamiento judicial. Para despenalizar la tenencia de droga en pequeñas cantidades debe haber una reforma legislativa. Después de este fallo, el Comité Científico Asesor en Materia de Control de Tráfico Ilícito de Estupefacientes del gobierno nacional elaborará un proyecto para reformar la ley de drogas.

fuente: http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=28614

viernes, 14 de agosto de 2009

I Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas

I CONFERENCIA LATINOAMERICANA
VII CONFERENCIA NACIONAL POLÍTICAS DE DROGAS



http://www.intercambios.org.ar/images/encabezado7latinoamericana.jpg

I Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas

Conclusiones y Perspectivas:

Gana consenso la propuesta de
no criminalizar a los eslabones
más frágiles del tráfico

Con más de 650 asistentes de distintos países y la presencia de reconocidos expertos en políticas de drogas de América Latina, el 6 y 7 de agosto en el salón auditorio del edifico anexo de la Cámara de Diputados se desarrolló la I Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas en Buenos Aires y la VII Conferencia Nacional. Organizada por la asociación civil Intercambios, organización no gubernamental clave en América Latina en temas de reducción de daños y políticas de drogas con el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y otros organismos de Naciones Unidas, el encuentro se concentró en la despenalización de la tenencia de drogas para consumo personal, reformas legislativas en la región, atención integral de los usuarios de drogas y alternativas políticas ante el fracaso de la guerra contra las drogas impulsada en los últimos veinte años.


Durante la inauguración de las jornadas,
el Ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, señaló: “Hace treinta años que vengo diciendo que el artículo 19 de la Constitución Nacional (que habla sobre los actos privados de los hombres) debe ser respetado y que este tema entra en ese artículo”. Además se lamentó porque, según su punto de vista, “lo que se hace es prohibir para subir precios. Esa suba de precio da lugar a la acumulación de más capital ilícito, lo cual permite cada vez romper más barreras institucionales. Ese es el círculo vicioso que desemboca en el llamado ‘crimen organizado’, que provoca mayor cantidad de muertos que los tóxicos prohibidos”.

Por su parte, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández expresó la postura oficial frente a este tema: “Tenemos que dejarnos de eufemismos y aplicar la reducción de daños, diferenciar las sustancias ilegales de acuerdo al daño que producen y cuidar por sobre todo la salud”. Luego afirmó que el gobierno espera “casi con impaciencia un fallo muy importante, que no va a despenalizar nada sino elaborar la inconstitucionalidad del castigo penal a un usuario privado”.

INTERCAMBIOS Asociación Civil es una organización no gubernamental que desde hace 13 años trabaja en el estudio y la atención de los problemas relacionados con las drogas y concibe esta Conferencia como un mecanismo efectivo de reunión de decisores y planificadores de políticas, investigadores y miembros de la sociedad civil con el fin de mejorar las políticas actuales de control de drogas, incrementar su eficacia, viabilidad y credibilidad.

Por su parte, Graciela Touzé, presidenta de Intercambios, advirtió sobre las consecuencias que han generado en América Latina las políticas punitivas:Nos referimos al aislamiento y encarcelamiento desproporcionado de usuarios de drogas y ‘mulas’, a la persecución y empobrecimiento de poblaciones campesinas sometidas a la erradicación forzada de cultivos sin alternativas sustentables, a la violencia social y a la violación de derechos humanos básicos”, señaló.

La investigadora destacó también “los avances que se vislumbran en distintos países de la región, que están analizando reformas a sus legislaciones y a sus planes de acción, que están desarrollando propuestas más inclusivas e integrales para mejorar la atención de los problemas vinculados con las drogas”.

La conferencia se realizó con la adhesión del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la OPS, ONUSIDA y el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas (IDPC) entre otras instituciones. Además, es patrocinada por la Fundación Open Society Institute, la Iniciativa Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, la Embajada del Reino de los Países Bajos, la Embajada Británica en Buenos Aires y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica de Argentina.

También participó en la inauguración de la Conferencia la diputada Graciela Giannetasio, presidenta de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico de la cámara baja. La legisladora abogó por “una política de salud que implique el tratamiento no judicializado”. Además, manifestó su preocupación por evitar que “la persecución penal de los eslabones menores encubra fenómenos de corrupción y narcotráfico”.

El encuentro apuntó a propiciar “un debate social informado con miras a impulsar políticas no punitivas, fundadas en evidencia científica, que respondan de manera eficaz a los diversos problemas asociados con las drogas” y generar un intercambio a nivel regional para “mantener actualizado el mapa sobre el consumo de drogas, problemas asociados, políticas e intervenciones en la región”.

Contexto sociocultural: pobreza, represión y biotecnología

El moderador de la mesa, Juan Machín Ramírez, integrante de la Red Americana de Intervención en Situaciones de Sufrimiento Social (RAISSS) de México abrió el panel explicando que, “cuando el discurso de la guerra contra las drogas se convirtió en efectivamente una guerra, en México nos costó 13 mil muertos en 2 años y medio”. Todos los panelistas de esta primera mesa se centraron en los problemas del reduccionismo biológico, que lee el problema de las drogas como el problema del desviado que amenaza al sistema social.

La célebre criminóloga venezolana, Lola Aniyar de Castro, jurado del Premio Internacional Estocolmo en Criminología y profesora titular emérita de la Universidad del Zulia, sintentizó en cuatro productos la guerra contra las drogas: 1) ríos de sangre (el crecimiento desmesurado de la violencia por el control de los mercados y del poder político); 2) un estado paralelo; 3) incapacidad de sustituir la economía de la droga por la economía tradicional y 4) la expansión del consumo. Además, señaló como dos tareas pendientes la reflexión acerca de la distancia entre espacios de reflexión académica y los espacios políticos en el tema droga y lo difícil que es encontrar posturas legislativas críticas en Latinoamérica.

Desde la perspectiva de la genética, el profesor de salud pública de la Universidad de Columbia y consultor internacional de genética y bioética, Víctor Penchaszadeh, advirtió cómo “la biologización y la medicalización hace que distraigamos nuestra atención con respecto a los determinantes sociales de enfermedad”.

Por su parte, el argentino Vicente Galli, integrante de la Comisión de Doctorado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y ex Director Nacional de Salud Mental, planteó que hace falta “comprender que la salud de la gente tiene que ver con como son recibidos y van recorriendo sus caminos en el mundo”. Y señaló lo absurdo de la legislación argentina actual, que “obliga al adicto a dejar la sustancia para iniciar un tratamiento, lo cual es la militarización de los tratamientos: te ordeno que te cures”.

Desde la sociedad civil

La incidencia política fue el denominador común del panel “Iniciativas políticas de la sociedad civil”, moderado por Elena Reynaga, secretaria ejecutiva de la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (RedTraSex). La primera ponencia estuvo a cargo de Andrea Domínguez Duque, de la organización brasileña Viva Rio, cuya principal preocupación es bajar la violencia y es desde allí que llegan al trabajo en temas de drogas. Su estrategia pasa por alimentar un diálogo basado en información y no en prejuicios, creación de la Comisión Brasileña de Drogas y Democracia, que lideraron los ex presidentes Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria, Ernesto Zedillo y articulándose en red con otras organizaciones, que trabajan el tema desde hace muchos años, como Psicotropicus, Intercambios, o el IDPC.

Bajo el título “Las iniciativas de las organizaciones sociales, alcances, límites y desafíos en los procesos de incidencia en políticas de drogas”, la titular de la Corporación Viviendo e integrante de la Red Americana de Intervención en Situaciones de Sufrimiento Social (RAISSS), la colombiana Ángela Tello, planteó como desafíos para la sociedad civil “la integración entre las redes latinoamericanas, compartir resultados, fracasos, procesos, ampliar la participación en ámbitos internacionales y visibilizar experiencias”.

Desde la organización Psicotropicus, João Pedro Pádua planteó que “la sociedad civil tiene el papel de articular la esfera pública informal con la esfera pública formal para formular políticas públicas democráticas. En políticas de drogas tenemos un gran problema: “el debate público está blindado por un tabú social de casi un siglo, que es la prohibición de las drogas al ser arbitrariamente definidas como ilícitas. La esfera pública no trata del tema drogas”.

Finalmente, Graciela Touzé, presidenta de la Asociación Civil Intercambios, explicó que esta organización centra su accionar en tres objetivos: 1) promoción de iniciativas de reforma de las políticas de drogas; 2) propiciar cambios en la legislación y la política pública en materia de drogas y 3) contribuir a la consolidación de una plataforma latinoamericana de coordinación de esfuerzos gubernamentales y no gubernamentales hacia la reforma de las políticas de drogas. La especialista planteó que, a nivel regional, un buen ejemplo de este tipo de iniciativas es “la coordinación que llevamos adelante para el pasado 26 de junio, día mundial de las drogas, para poder sacar un comunicado conjunto entre trece países y esto habla de un momento de mayor consenso”.

En el cierre de la mesa, la moderadora Elena Reynaga, celebró la presencia de diferentes grupos de Madres contra el Paco en el encuentro y propuso la mayor coordinación y compromiso entre los expertos y las personas que viven más duramente cada día las problemáticas, “porque las madres son mujeres comprometidas con una búsqueda de cambio para sus hijos y quienes están comprometidos con estos temas son nuestros compañeros y compañeras para cambiar esta realidad”, concluyó.

Una mirada mundial sobre las reformas en drogas

Bajo el título “Panorama Internacional de reformas de políticas de drogas: aperturas y desafíos para el futuro”, el politólogo holandés Martin Jelsma, coordinador del Proyecto Drogas y Democracia del Transnational Institute (TNI), se concentró en los resultados de la reunión de alto nivel de Naciones Unidas que revisó en marzo pasado en Viena las metas fijadas hace una década en materia de drogas: “La revisión de UNGASS concluyó con una declaración decepcionante. El sistema de control de Naciones Unidas sigue sufriendo un impasse”. Sin embargo, valoró que “el proceso llevó a varias aperturas en el debate y la falta de coherencia del sistema de Naciones Unidas está ahora sobre la mesa”.

Jelsma planteó que se reconoce que existen contradicciones entre un control de drogas represivo y el respeto a los derechos humanos, el derecho a la salud y una estrategia eficaz contra el VIH/Sida.

Con la moderación de Milton Romani, secretario general de la Junta Nacional de Drogas del Uruguay, el experto holandés aseveró que “las convenciones constituyen instrumentos anacrónicos repletos de contradicciones”. Y estima que, en algún momento, las convenciones deberán ajustarse a los cambios de paradigma y de prácticas que se están dando en un número creciente de países en las áreas de reducción de daños, descriminalización y políticas alternativas a la represión al menos en lo que hace a la marihuana. “Esta tendencia representa un desarrollo hacia políticas más humanas y eficaces”, concluyó.

Reformas legislativas en América Latina

En el panel sobre “Reformas legislativas en América Latina”, la coordinadora del Comité Científico Asesor en Materia de Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja de la Jefatura del Gabinete de Ministros, Mónica Cuñarro, dedicó buena parte de su presentación a analizar las posibilidades de armonización normativa entre los países de América Latina y compatibilizar convenciones para coincidir en la persecución de los delitos asociados al narcotráfico. Sobre los consumidores de drogas, señaló: “Con estas leyes tan penalistas de nuestros países deberíamos dedicarnos a fabricar cárceles, no tenemos recursos para que todo se resuelva con grandes cárceles”.

Por su parte, el diputado brasileño del Partido de los Trabajadores, Paulo Teixeira, autor de la ley que prohíbe la patente de medicamentos de segundo uso y de la primera ley de reducción de daños en ese país, presentó un estudio publicado esta semana que analiza 391 sentencias de Río de Janeiro y Brasilia por infracciones a la ley de drogas 11.349. El estudio revela que el 56 % de los condenados estaban siendo detenidos por primera vez; el 84 % no llevaba armas; el 60,8 % estaba solo y no pertenecía a ninguna organización delictiva. El 50 % de los condenados por tráfico de marihuana estaban en posesión de menos de 100 gramos. “Estos resultados son muy similares a los que encontró Intercambios en la Argentina al analizar la aplicación de su ley de estupefacientes. El estudio demuestra que la ley de drogas brasileña aumenta el daño a los usuarios, porque en las cárceles ingresan en el crimen organizado”, señaló.

Teixeira reveló que el PT está presentando el mes próximo un proyecto de ley que pase a “un modelo democrático” en temas de drogas, con cinco puntos:

1) Descriminalización del uso y de la posesión (modelo portugués); 2) Introducción de penas alternativas para el tráfico de pequeñas cantidades de drogas, sin posesión de armas, sin asociación con organizaciones criminales y de reos primarios; 3) Diferenciación entre usuarios y traficantes; 4) Ampliar las posibilidades de reducción de daños a nuevos servicios y 5) Uso terapéutico, autorización de pequeños cultivos de marihuana y comercialización de pequeñas cantidades.

A su turno, Michelle Artieda, subsecretaria de planificación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del Ecuador, explicó que están en proceso de debate de un proyecto de ley de drogas que modifique la actual, que data de 1992 y “viola el principio de legalidad, establece penas no proporcionadas y no diferenciadas. Esto quiere decir que a un acto de portar cantidades mínimas pueden sobrevenir penas graves como las que se imparten por el asesinato”. La funcionaria ecuatoriana reveló que a segunda causa de detención en el Ecuador es la tenencia de drogas, “de las 14 mil personas privadas de la libertad, 4578 estaban vinculadas a delitos por drogas, 2200 de ellas detenidas por cantidades menores a 2 kilos”.

Un primer paso que dio el gobierno ecuatoriano a fines de 2008 fue el llamado “indulto a las mulas”, una medida que liberó a 1500 personas condenadas a prisión condenada por trasladar pequeñas cantidades de sustancias prohibidas. Y ya introdujo una reforma en su Constitución Nacional para que se respeten los derechos humanos de quienes consumen.

La moderadora de la mesa, la diputada mexicana Elsa Conde Rodríguez, integrante del Grupo Parlamentario de Alternativa Socialdemócrata, sintetizó las ponencias resaltando los nuevos aires en la región que cuestionan el modelo abstencionista vigente en las últimas décadas.

La atención integral a usuarios de drogas

Analizar las experiencias concretas de tratamientos fue el tema central del panel “La atención integral a usuarios de drogas”, que con la moderación de la argentina Carola Lew, asesora en VIH/Sida para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), describió las experiencias y miradas sobre el tema de Paraguay, Uruguay, Argentina y México.

“El desafío es mejorar las ofertas terapéuticas”, aseveró al iniciar su presentación Manuel Fresco, director del Centro Nacional de Control de Adicciones del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social del Paraguay, quien presentó un estudio del año 2005 que revela que quienes consultan son cada vez más jóvenes, policonsumidores con un incremento de prevalencia del consumo en mujeres.

La búsqueda de los tratamientos se centra en: detener el consumo, prolongar la abstinencia, reducir los daños y recuperar la funcionalidad plena o parcial en lo personal, social y económico. “Trabajamos con metas intermedias”, aseveró Fresco.

A su turno, el joven Aram Barra, representante por México de la Red Internacional de Jóvenes para la reducción de los daños asociados al uso de drogas (Youth RISE), señaló que en la región el 20 por ciento de la población tiene entre 15 y 24 años. “Las políticas hacia los jóvenes son escasas o nulas y las medidas de prevención son a menudo insuficientes y las campañas de prevención, no están ligadas a los motivos por los cuales consumimos drogas”.

Desde Santa Fe, de Argentina, la viceministra de salud de esa provincia, Débora Ferrandini, describió la experiencia de cerrar una institución psiquiátrica cerrada, a lo que definió como intentar “una lógica diferente de los enlatados de gestión hospitalaria” y derivar a los pacientes al sistema de salud y a las familias: “Esto generó un terremoto, resistencias de profesionales, pero también mucha gente que entendió que el sufrimiento debe ser alojado y hacerle un lugar en la sala general de los hospitales”.

Portal Amarillo, Centro de información y Referencia Nacional de la Red Drogas del Uruguay es la institución creada en 2005, a partir de los cambios cualitativos que se produjeron en ese país a raíz de la irrupción de la pasta base en 2001, “que en Uruguay se constituyó en un problema de salud pública y no en un problema represivo”, planteó Susana Grunbaum, directora de la institución. El consumo problemático es un síntoma social contemporáneo y hay un sufrimiento personal. Hay causas sociales, pero queremos también escuchar a cada persona y a cada familia”, afirmó.

En la actualidad, tras atender a tres mil personas en tres años, la institución está evaluando la situación actual de esos pacientes: “Tuvimos contacto con cien de esos tres mil. De estos cien, la mitad estaba sin consumir, el 25% con un consumo menor y el 25% con un consumo igual o peor”. Ante estos resultados, Grunbaum aclaró: “La abstinencia no es la única meta. La meta es que renueve o comience una reinserción social”.

Finalmente, Luiz Paulo Guanabara, representante de la Red Internacional de Personas que Usan Drogas (INPUD), señaló que “no es una tarea fácil en el mundo de hoy representar a usuarios de drogas, porque se trata de una minoría criminalizada”. Para ejemplificar esta situación, explicó que el 85 por ciento de la población de Río de Janeiro culpa a los usuarios de drogas del tráfico, “por lo tanto es un riesgo presentarse como usuario, puede perderse el empleo, ser mal visto por sus compañeros y familia, etc”.

Consecuencias de la guerra contra las drogas

“Si seguimos persiguiendo al que consume, seguiremos siendo funcionales al narcotráfico”, dijo al abrir el panel sobre “Consecuencias de la guerra contra las drogas” la jueza Patricia Marcela Llerena, consultora de las Naciones Unidas en temas de Lavado de Dinero. Agregó: “El proceso de lavado de dinero no está hecho por personas escondidas en medio de la selva, sino por personas que entienden cuál es el grado de corrupción funcional para derivar el dinero proveniente de la actividad ilícita y que caminan por nuestras ciudades”.

Otra consecuencia de la guerra contra las drogas es el incremento de la población carcelaria. A esto se refirió el juez del Tribunal Oral en lo Criminal Nro.1 de la Capital Federal argentina, Martín Edgardo Vázquez Acuña, quien afirmó: “Los jueces no tienen herramientas efectivas y mucho menos la posibilidad de la inclusión social de esta población intramuros”. Luego señaló que desde el Comité Científico Asesor en Materia de Control del Tráfico Ilícito de Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas y Criminalidad Compleja de la Jefatura del Gabinete que también integra, señalaron que “no puede haber parcelas, una política dentro de lo penitenciario y otra de salud, sino que la política la debe fijar el Ministerio de Salud”.

En el contexto de América Latina, los efectos para las poblaciones de Colombia, Perú y Bolivia, los tres países productores del el cien por ciento de la cocaína mundial, fueron analizados por el boliviano Dionicio Núñez Tangara, coordinador de Coca y Soberanía, y el experto peruano Hugo Cabieses, director del Desarrollo Rural Sustentable.

El dirigente cocalero explicó que, tras la asunción de Evo Morales como presidente de Bolivia, se diseñó una estrategia de lucha contra el narcotráfico con una visión de respeto de los derecho humanos”. Bolivia propone que la hoja de coca se legisle como un producto agrícola, patrimonio del Estado boliviano, “muy alejada de las sustancias controladas”. Núñez Tangara explicó que en la legislación vigente “el productor de coca es lo mismo que un narcotraficante”.

La nueva estrategia de control de producción de hoja de coca para el narcotráfico incluye reducir los cultivos en forma controlada por las mismas organizaciones cocaleras. “Nuestra voluntad es estabilizar el cultivo en 20 mil hectáreas: 12 mil para consumo interno, norte de Argentina y Chile y 8 mil para productos industriales. Según el monitoreo de Naciones Unidas hay 30 mil, que podemos reducir a partir de la nueva ley de coca, que estamos delineando las mismas federaciones cocaleras”, explicó.

La guerra andino amazónica, el Plan Colombia, el Plan Dignidad de Bolivia antes de que asumiera Evo Morales y la persecución en Perú fueron analizadas por el experto peruano Hugo Cabieses, quien presentó cifras contundentes: “En 1992 las hectáreas cultivadas entre Perú, Bolivia y Colombia eran 11.500, en 2004 se habían reducido apenas a 11.000. Esto significa que, bajo el pretexto de la lucha contra las drogas, están militarizadas las fronteras de nuestros países. Estos planes no aumentan los espacios democráticos, al contrario los restringen”.

Moderó el panel Mauricio Zorondo de Chile, Secretario Ejecutivo de la Escuela Nacional de Estudios y Formación en Abordaje de Adicciones y Situaciones críticas asociadas (EFAD)

Geopolítica: la criminalización de los estados en América Latina

Uno de los epicentros de la guerra contra las drogas fue la región andina. Diversos estudios señalan que esta guerra no se orientó a combatir el tráfico y consumo, sino que adquirió connotaciones de carácter ideológico y económico. Con esta explicación abrió el panel “Geopolítica de las drogas”, que tuvo como expositores a expertos de Bolivia, Colombia y Argentina, con la moderación de Horacio Cattani, juez argentino de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.

“Desde Estados Unidos, la estrategia fue la erradicación de cultivos con varios instrumentos: la DEA y la CIA. El resultado no fue el buscado: no se logró erradicar, pero sí se intensificó la represión, especialmente con el llamado Plan Dignidad. Ese plan, sólo en 2002, se cobró 14 heridos y 10 muertos en el marco de las políticas de ‘coca cero’”, reveló el boliviano Froilán Castillo Siles, jefe de la Secretaría de Coordinación del Consejo Nacional de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Drogas (CONALTID). Para el especialista, ante este panorama “cabe preguntarse si el enfrentamiento fue contra el tráfico o contra los productores y la hoja de coca”.

Castillo Siles concluyó: “La asunción del presidente Evo Morales, producto de la acumulación de una lucha histórica, permite que estemos en un camino que va en armonización, de descolonización del Estado y descolonización de las políticas contra las drogas”.

A su turno, el colombiano Ricardo Vargas Meza, director de Acción Andina y miembro asociado del Transnational Institute (TNI), dedicó su exposición a demostrar cómo los datos presentados por Naciones Unidas en relación con la efectividad del Plan Colombia (que muestran una reducción en dos años del 28 por ciento de la producción de cocaína) son cuestionables en función de la metodología utilizada. Según explicó, a fines de la década de 1990 la rendición de cocaína pura por hectárea se calculaba en 4,2 toneladas y en 2008 había pasado a 5,3 toneladas “Hay una trampa grande, porque al incluir la rendición por hectárea se descubre que la reducción fue del 16 % y no de un 28% como aparece en las estimaciones usando los estándares de Naciones Unidas”, afirmó.

“Los datos trabajados de esta manera tienen un sentido muy político. El tema del éxito del Plan Colombia justifica la estrategia represiva sobre la región”, advirtió Vargas Meza. Concluyó: “El problema del narcotráfico en Colombia y en el resto de América Latina no obedece a la ausencia de Estado sino que se relaciona más con un proceso de criminalización del Estado”.

El cierre del panel estuvo a cargo de Juan Gabriel Tokatlian, profesor e Investigador de la Universidad Torcuato Di Tella de la Argentina, quien analizó el contexto internacional actual y definió el régimen político de los fenómenos de las drogas enraizado en la dinámica global. Cuestionó las motivaciones que llevan a que se haya justificado toda una guerra en un 0,1 por ciento de la población con usos problemáticos de drogas a nivel mundial.

Y realizó tres recomendaciones: 1) regulaciones moderadas, estableciendo diferencias según el tipo de drogas; 2) exigir coherencia entre las políticas de derechos humanos, ambientales y de drogas y 3) incorporar la diplomacia ciudadana que realiza la población organizada para cuestionar las políticas actuales y proponer alternativas.

¿Nuevos vientos en América Latina?

La I Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas insumió dos jornadas intensas, en las que en forma paralela a las mesas de debate, se produjeron cuatro reuniones satélite. La Red Americana de Intervenciones en Situaciones de Sufrimiento Social (RAISSS) coordinó un encuentro con organizaciones integrantes de la Red Iberoamericana de Organizaciones que trabajan en Drogodependencia (RIOD) y con Intercambios para alcanzar una articulación y armar una agenda en común para la región. Luego, el miércoles 5 de agosto por la tarde, tuvo lugar una reunión entre funcionarios de gobierno, expertos y representantes de ONGs latinoamericanos con el fin de fortalecer el diálogo y concertar iniciativas. Por último, el viernes 7 de agosto por la tarde, se concretaron el encuentro entre usuarios de drogas y reductores de daños de la región, en vistas a ampliar la participación latinoamericana en la Red Mundial de Usuarios de Drogas y un encuentro de la Red de jóvenes comprometidos con la reducción de daños.

En el cierre de la I Conferencia Latinoamericana de Políticas de Drogas, Graciela Touzé, presidenta de Intercambios, sintetizó los dos días de encuentro: "Quizá por primera vez podemos decir que se siente un aire real de cambio en la región. Ojalá este sea el inicio de un proceso de trabajo que mejore las condiciones de nuestras poblaciones y las políticas de drogas para América Latina".

Link para ver todos los boletines, fotos, comunicados de la Conferencia:

http://www.conferenciadrogas.com/?page_id=52